Historia de la diabetes

Los primeros registros escritos que hacen referencia a los síntomas característicos de la diabetes datan de alrededor del 1500 a.C. En el papiro de Ebers, se menciona una enfermedad en la que los pacientes presentaban síntomas como la poliuria (micción excesiva) y la polidipsia (sed excesiva). Sin embargo, en ese momento no se entendía la naturaleza de la enfermedad ni se conocía un tratamiento eficaz.

Diez siglos después en la India el libro de Ayurveda Súsruta describe una enfermedad propia de las personas con dinero, obesas, que comen mucho dulce y arroz y cuya característica más peculiar es que su orina era pegajosa.

Ayurveda

El Ayurveda enfoca el tratamiento de la diabetes en equilibrar los doshas o energías vitales del cuerpo, especialmente Vata. Se cree que cuando el dosha Vata se desequilibra, el Oja (sustancia vital) fluye fuera del cuerpo a través de la orina, lo que lleva al desarrollo de la diabetes. Los tratamientos ayurvédicos para la diabetes pueden incluir cambios en la dieta, hierbas medicinales, prácticas de estilo de vida saludables y terapias específicas para equilibrar los doshas.

Si bien el Ayurveda puede brindar enfoques complementarios para el manejo de la diabetes, es importante tener en cuenta que no debe reemplazar el seguimiento médico convencional y los tratamientos recomendados por profesionales de la salud. La investigación científica moderna sobre la relación entre el Ayurveda y la diabetes está en curso, y se necesitan más estudios para respaldar la eficacia y seguridad de los tratamientos ayurvédicos específicos para la diabetes.

En resumen, el Ayurveda, con textos antiguos como el Susruta Samhita, ha mencionado la diabetes y ofrece enfoques basados en principios ayurvédicos para su manejo. Sin embargo, se requiere más investigación científica para respaldar la eficacia de los tratamientos ayurvédicos específicos para la diabetes. Es fundamental consultar a profesionales de la salud para un manejo integral de esta enfermedad crónica.

Etimología de la palabra diabetes

Pero no es hasta el siglo II d.C. cuando se da nombre a esta enfermedad. La palabra “diabetes” proviene del latín diabētēs, que a su vez proviene del griego antiguo διαβήτης (diabētēs) que significa “que atraviesa o que pasa a través”. Esto se refiere al hecho de que los pacientes con diabetes suelen orinar con frecuencia y en grandes cantidades, lo que hace que el líquido pase a través del cuerpo con mayor rapidez de lo normal.

La palabra “diabetes mellitus” fue acuñada por el médico griego Areteo de Capadocia, quien vivió aproximadamente en el siglo II d.C. En su obra médica titulada “De causis et signis acutorum morborum” (Sobre las causas y los signos de las enfermedades agudas), Areteo describió los síntomas de la diabetes y le dio el nombre “diabetes” debido a la excesiva sed y micción de los pacientes, así como “mellitus” por el sabor dulce de la orina. Su trabajo fue una de las primeras descripciones clínicas de la enfermedad y contribuyó significativamente a la comprensión temprana de la diabetes mellitus.

El Imperio Romano

En la época del Imperio Romano hay que mencionar a Celso que fue el primero en aconsejar ejercicio físico como parte del tratamiento a esta enfermedad.

Desde Galeno (del 129 al 216 d.C.) que fue el primero en interpretar la diabetes como consecuencia del fallo del riñón, ya que no era capaz de retener la orina, hasta Paracelso (del 1493 al 1541) que afirmó que el riñón no tenía nada que ver con la enfermedad, sino que era una enfermedad de la sangre, pasó una época de decadencia intelectual científica, donde todos los libros y escritos fueron archivados en las bibliotecas de los monasterios.

En 1679 Thomas Willis estableció dos tipos de diabetes probando la orina de varios pacientes y descubriendo una orina dulce que afecta a la mayoría de los pacientes y otra que no tenía sabor. A la dulce la llamó Diabetes Mellitus y a la sinsabor la llamó Diabetes Insípida.

En 1778 Thomas Cawley realizó la autopsia a un diabético y observó que tenía un páncreas atrófico, esta es la primera referencia fundamentada que relaciona la Diabetes Mellitus y el páncreas.

En el siglo XIX los médicos comenzaron a investigar la relación entre el páncreas y la diabetes y en 1869, el fisiólogo alemán Paul Langerhans descubrió células específicas en el páncreas que más tarde se llamarían “células beta”. Estas células son responsables de producir insulina, la hormona clave en la regulación del azúcar en sangre. El descubridor de la insulina es el científico canadiense Frederick Banting, junto con su colega Charles Best. Su trabajo pionero en el campo de la diabetes y el descubrimiento de la insulina ha tenido un impacto inmenso en el tratamiento de esta enfermedad y ha salvado millones de vidas en todo el mundo.

Siglo XX

En la década de 1920, la diabetes era una enfermedad devastadora y prácticamente incurable. Las personas diagnosticadas con diabetes tipo 1 enfrentaban una expectativa de vida corta y sufrían una serie de complicaciones graves debido a la incapacidad de su organismo para regular adecuadamente los niveles de azúcar en la sangre.

En 1921, Banting y Best llevaron a cabo una serie de experimentos en el laboratorio de la Universidad de Toronto, en Canadá, con el objetivo de encontrar una forma de tratar la diabetes. Su hipótesis era que la administración de una sustancia pancreática específica podría ayudar a controlar los niveles de glucosa en sangre.

Con la ayuda de otros científicos y el químico James Collip, Banting y Best desarrollaron un método para extraer y purificar la hormona insulina a partir del páncreas de animales, principalmente de perros. Realizaron pruebas en animales y, finalmente, el 11 de enero de 1922, administraron con éxito la primera inyección de insulina a un joven de 14 años llamado Leonard Thompson, quien sufría de diabetes grave.

Descubrimiento de la insulina

El descubrimiento de la insulina revolucionó el tratamiento de la diabetes. Antes del descubrimiento de la insulina, la diabetes tipo 1 era una enfermedad mortal. Con el desarrollo de la terapia de insulina, las personas con diabetes tipo 1 pudieron sobrevivir y llevar una vida relativamente normal. Con la insulina, las personas con diabetes tipo 1 pudieron regular sus niveles de azúcar en la sangre y llevar una vida mucho más saludable.

El impacto de este descubrimiento fue tan significativo que Banting y Macleod, otro científico que se unió al equipo, recibieron conjuntamente el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1923. Sin embargo, Banting decidió compartir su premio con Best, reconociendo su contribución fundamental en el proceso del descubrimiento.

El descubrimiento de la insulina abrió las puertas a nuevas investigaciones y avances en el tratamiento de la diabetes. Desde entonces, se han desarrollado diferentes tipos de insulina, métodos de administración más eficientes y terapias más avanzadas. Hoy en día, la insulina sigue siendo una parte fundamental del tratamiento para muchas personas con diabetes.

Frederick Banting y Charles Best dejaron un legado duradero en la historia de la medicina. Su trabajo y dedicación han mejorado la calidad de vida de millones de personas con diabetes en todo el mundo y han allanado el camino para futuras investigaciones y avances en el campo de la endocrinología.

A medida que avanzó el siglo XX, se realizaron más investigaciones sobre la diabetes y se desarrollaron nuevos tratamientos. En la década de 1950, se introdujeron medicamentos para reducir los niveles de glucosa en sangre, como las sulfonilureas. Décadas siguientes, se descubrieron más clases de medicamentos antidiabéticos, incluyendo las biguanidas y las tiazolidinedionas.

En la actualidad

La incidencia de la diabetes ha aumentado en todo el mundo. Se estima que más de 400 millones de personas viven con diabetes en la actualidad. Esto ha llevado a un mayor enfoque en la prevención y el control de la enfermedad, así como en la investigación de nuevas terapias y tecnologías para mejorar la calidad de vida de las personas con diabetes.

En conclusión, la historia de la diabetes es un testimonio de los avances médicos y científicos a lo largo de los siglos. Desde los primeros registros hasta los descubrimientos modernos, la comprensión y el tratamiento de la diabetes han evolucionado significativamente. Aunque aún queda mucho por aprender y mejorar, los avances en la investigación y la atención médica continúan brindando esperanza a las personas que viven con esta enfermedad crónica.

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